Buenos hábitos financieros | Negocios y Bolsa


En este artículo trataré de hacer ver a mis queridos lectores la importancia de crear y mantener una sólida base financiera sobre la que se desarrollará nuestro futuro económico. Tal y como se muestra el panorama actual, practicar estos buenos hábitos no es una opción sino más bien una obligación. Toma nota de estos útiles consejos e intenta llevarlos a cabo lo antes posible. Al final de este artículo pondré un par de ejemplos reales sobre la aplicación de dichos consejos.

1. Fondo de emergencia
Nuestro plan comiena con el establecimiento de lo que se conoce como fondo de emergencia. Un fondo de emergencia es aquella cantidad de dinero con la que podríamos subsistir durante al menos 6 meses en caso de que nuestra fuente de ingresos se viese reducida a cero. Pongámonos en una situación real. Imaginemos que nuestros ingreso mensual es de 1300€. Reduciendo nuestro nivel de vida a la mínima expresión, estimamos que necesitaríamos mensualmente unos 700€ para subsistir. Esto significa que necesitaríamos un fondo de emergencia de al menos 6*700€=4200€. Para ello decidimos destinar actualmente una cierta cantidad mensual a su construcción, digamos por ejemplo 300€ mensuales. Desde esta perspectiva tardaríamos tan sólo 14 meses en cumplir con nuestro fondo de emergencia. Ni falta hace decir que este dinero está reservado únicamente al caso extremo de ingresos nulos o por debajo de nuestro mínimo nivel de vida (antes hablamos de unos 700€, pero esto depende de la situación de cada persona).


2. Método TAI (o en inglés, WSI method)
Las siglas de este método significan Trabajo, Ahorro e Inversión (Work-Save-Invest). Este es el camino más seguro hacia una economía saneada, además de ser aquél que mejor resultados proyecta al largo plao.



  • T = Trabajo. Se trata de conseguir una fuente de ingresos con la que podamos dar forma a nuestro futuro económico. Por supuesto existen muchas formas de trabajar, pero yo las clasificaría a grandes rasgos en dos grupos: aquellos en los que trabajas para un jefe, y aquellos en los que trabajas para ti mismo. No quiero entrar muy en detalle en las ventajas y desventajas de cada grupo, pues pensaba dedicar un artículo completo a este tema, pero voy a resumirlas brevemente. Aquellos trabajos en los que tienes un jefe reportan, en la mayoría de los casos, cierta seguridad económica a cambio de unos ingresos más bajos; aquellos en los que tú eres tu propio jefe no van a reportarte el anteriormente mencionado nivel de seguridad, pero a cambio obtendrás unos ingresos mayores. Como ya he comentado, trataremos este tema en otro artículo a parte.

  • A = Ahorro. No podremos avanar absolutamente nada si a final de mes el capital de nuestra cuenta es cero. Hay que ahorrar dinero para amasar dinero, porque en caso contrario nuestra condición económica no habrá cambiado de principio a final de mes. Nunca me cansaré de repetir la importancia que tiene el ahorro en la economía personal. Estamos aquí para ser más ricos el mes que viene que el mes anterior, y eso sólo es posible ahorrando. Por supuesto, no sirve de nada ahorrar durante meses para luego “quemar” esos ahorros en un viaje de vacaciones o en un coche nuevo. Me refiero a ahorrar para invertir, lo cual nos lleva al tercer punto.La mejor forma de ahorrar consiste en apartar un porcentaje de dinero destinado al ahorro a principio de mes. De esta manera ajustamos nuestro nivel de vida a nuestro plan económico, y no al revés. Si tu objetivo es convertirte en una persona rica, recuerda este útil consejo: el primer paso hacia la riquea es no aparentar ser rico. Me gustaría dedicar varios artículos relacionados con el tema del ahorro pues es de los más importantes.

  • I = Inversión. No basta con ahorrar todos los meses. Bueno, en realidad bastaría si fuéramos personas conformistas y sin miras hacia la libertad financiera. Asumiendo que este no es el caso de mis inteligentes lectores, os presento a nuestra apreciada amiga, la inversión. ¿En qué consiste invertir? ¿Qué es y cómo se realia? Una persona invierte su dinero con el fin último de ver multiplicado su capital en un plao de tiempo determinado. No es mi intención ofrecer un curso entero sobre inversiones en este artículo, pero sí lo haré en mis artículos futuros. Por ahora, nos basta con saber que existen dos tipos de inversiones: las inversiones en Renta Fija, las cuales conllevan bajo riesgo y bajos intereses, y las de Renta Variable, que nos proporcionan mayores beneficios a expensas de un mayor riesgo. Dependerá del perfil de cada persona elegir su estilo de inversión (balance riesgo-intereses), que veremos muy en profundidad en sucesivos artículos.

Estos son los tres pasos a seguir para tener una economía saneada y, con un poco más de esfuero, alcanar la ansiada libertad financiera y hacer que el dinero trabaje para nosotros (en lugar de trabajar nosotros para el dinero). Vamos a ver ahora un par de ejemplos reales en los que dos personas van a aplicar estos consejos paso a paso.


Primer caso. En este primer caso tenemos a Eva, de 25 años y con un trabajo a jornada completa que le reporta todos los meses 1300€. Eva acaba de leer este artículo y decide ponerse manos a la obra.



  • Cantidad estimada con la que podría subsistir 6 meses rebajando su nivel de vida drásticamente y con ingresos nulos: 600€


  • Necesita ahorrar un total de 3600€ (6*600€)


  • Actualmente puede permitirse ahorrar 300€/mes, por lo que alcanará su fondo de emergencia en 12 meses

Pasados los 12 meses, Eva dispone de su fondo de emergencia y decide continuar con su plan financiero. En este tiempo, Eva ha conseguido ascender en su puesto de trabajo y su salario actual es de 1500€/mes. Por supuesto esa cantidad extra va a destinarla a la consecución de sus objetivos económicos: ella desea conseguir 10.000€ al cabo de 2 años, por lo que el riesgo asociado a su perfil de inversión será moderado. Para conseguir estos 10.000€ en 24 meses, sin contar con un buen plan de inversión, necesitaría ahorrar 420€/mes durante 24 meses. Sin embargo durante los 12 meses anteriores estuvo muy concernida en la importancia de un buen plan de salvamento financiero y estuvo leyendo libros sobre inversiones: ahora es una experta en inversión en Renta Variable y es capa de conseguir un 6% mensual. Es decir, si invierte mensualmente 100€, otros 6€ serán fruto de sus resultados en la Bolsa. Aplicando las sencillas reglas del interés compuesto (dedicaré un artículo completo a esta maravillosa herramienta), al cabo de los 24 meses ¡Eva habrá conseguido 22.623€ en lugar de tan solo 10.000€ ! Fijaos, queridos lectores, cómo una correcta inversión en bolsa marca la diferencia. En este ejemplo hemos supuesto que Eva invierte mensualmente los 420€ del actual mes, más lo obtenido en meses anteriores.


Segundo caso. Marta, de 30 años, está trabajando en una oficina por un salario de 1800€/mes. Ya ha llevado a cabo su plan de fondo de emergencia, y desea ahora conseguir 20.000€ en 2 años, teniendo que ahorrar 850€/mes. Ella es especuladora de éxito en los mercados financieros, con una sólida y comprobada estrategia de trading que le reporta un jugoso 10% mensual (ya hablaremos del trading en otros artículos) siendo por tanto su perfil de inversión arriesgado. Por ello, considera que ahorrando tan sólo 500€/mes conseguirá su objetivo. Para ello realia un sencillo cálculo y llega a la conclusión de que, ahorrando 500€/mes (en lugar de los 850€/mes que debería ahorrar para lograr sus 20.000€ sin un plan de inversión), al cabo de 24 meses tendrá unos considerables 48.674€ en lugar de los 20.000€ estipulados.

Resumen y conclusiones.
Para lograr la independencia financiera, tan sólo es necesario seguir al pie de la letra lo que se menciona en este artículo. Ni más ni menos. Como véis, ni Eva ni Marta hubieran logrado (y superado) sus objetivos sin:

  • Ingresos mensuales,

  • ahorros mensuales, e

  • inversión en bolsa

Y lo más importante de la inversión en bolsa es la reinversión de los beneficios. Si obtienes beneficios en la inversión, simplemente debes reinvertirlos para que el interés compuesto pueda hacer su magia.


Un saludo y hasta otro artículo.