La tasa Selic no cayó (errei …)

La tasa Selic no cayó. Mal. Es eso mismo.

Para quien leyó el recado de la semana pasada, estoy aquí retratándome por un error que cometí.

En medio de las críticas que hice a los economistas que intentan prever el futuro, me aventuré a hacer una previsión. ¿Para que?

Escancar mi error aquí:

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Me pareció que la tasa Selic caería, pero me equivocé.

Errí con la mayoría, es verdad. Y es increíble cómo el ser humano prefiere errar con la mayoría de que golpear solo.

Incluso cuando sabemos que es mal, vamos con la manada. Es instintivo. Y ese instinto acaba más perjudicando que ayudando.

Mi opinión (y de los economistas que tanto criticé) era que el Banco Central reduciría la tasa de interés del 6,5% al ​​6,25% al ​​año.

Para nuestra sorpresa, el Banco Central predicó una pieza y mantuvo a Selic en un 6,5%. En su comunicado de ayer (martes por la mañana), el BC dio a entender que cerró por aquí el ciclo de caída de la Selic.

Pero ¿por qué la tasa Selic no cayó?

La justificación del Banco Central para el mantenimiento de la tasa Selic en el 6,5% se basó en los riesgos externos relacionados con la guerra comercial entre EEUU y China.

Este impasse externo estaría impactando fuertemente en el precio del dólar en relación a todas las otras monedas por el mundo. No se trata de un impacto exclusivo en Brasil.

La lógica es la siguiente: un título público norteamericano (los bonos) paga algo alrededor del 3% al año. El título público brasileño más común, el Tesoro Selic (LFT), paga alrededor del 6,5% al ​​año.

Si la tasa Selic fuera reducida, se supone que los inversores prefieren recibir un 3% al año en dólares que el 6,25% al ​​año en reales.

Si esto ocurría, podría haber una significativa salida de dólares de Brasil. Por lo tanto, la moneda estadounidense podría ser aún más cara.

Para completar el razonamiento, imagínese que el dólar fuera a R $ 4,00. Las empresas brasileñas que tienen algún costo en dólares tendrían que repasar ese choque para el precio de los productos finales. Por último, esto se traduce en inflación.

Pero la verdad es que todo ese bullicio tiene poco efecto práctico en su bolsillo.

La renta fija va a tener su peor retorno anual de la historia de la misma manera.

Aquel 1% de rendimiento al mes sin necesidad de pensar terminó.

Los mercados en los últimos días estaban nerviosos y el Ibovespa tuvo una caída significativa.

¿Hay motivo para tener miedo?

Bueno, vivir es peligroso.

Invertir es algo tan arriesgado como atravesar la calle.

Mientras que los precios de las acciones de varias empresas buenas cayeron, los respectivos resultados divulgados del primer trimestre de 2018 no mostraron ninguna razón para tal caída.

Ahora bien, si los precios cayeron (y pueden, sí, caer más) y los beneficios no, significa que las empresas rentables se están negociando a precios más atractivos.

La volatilidad (lo sube y baja de la bolsa) aquí es su amiga.

Pero, aún así, existen empresas mucho menos sujetas a la volatilidad: las pagadoras de dividendos.

Históricamente, las empresas que pagan dividendos regularmente tienen menos oscilaciones en los precios, además de gotear un dimdim en la cuenta del inversor.

Menos volátiles todavía son los fondos inmobiliarios (FII), que tienen la ventaja de pagar dividendos cada mes. En la práctica, es como recibir alquileres cada mes.

Para aliar rentabilidad, goteo de ingresos mensuales y más seguridad que surgió Proyecto Salario Vitalicio.

Es una forma de tener una segunda fuente de ingresos más allá de su salario.

Si tu no tiene mucho dinero guardado, todo bien. Al principio su ingreso extra será pequeñito, pero usted puede reinvertir los dividendos y alquileres de los FIIs, lo que crea un efecto bola de nieve para allá de bueno.

Si tu ya tiene un pie de media interesante, esa es la mejor forma de poner este dinero para trabajar para usted.

Un abrazo y hasta la semana que viene.