Traders y Tecnologías: El Caso del Ataque del 51% en el ETC

En esa semana, 5 de enero, fue atacado. Este tipo de ataque se basa en dominar más del 50% de la producción de hash rate y lleva a posibilidades de double spend, que sería análogo a una falsificación temporal de dinero físico. El equipo del Ethereum Classic argumentó que no hubo double spend; el fenómeno del ataque habría sido causado por una minería de terreno probando una nueva tecnología de minería. Esta respuesta, aún poco creíble, no fue suficiente para reducir las denuncias iniciales.

Sin embargo, algo diferente sucedió. De acuerdo con una investigación académica rigurosa (que se puede ver aquí, normalmente un ataque de estos conduce a caídas sostenidas y razonablemente fuertes – 12% a 15% – en las criptomoedas que sufren, pero con el Ethereum Classic la caída fue considerablemente menor. que se ha convertido en una de las principales causas de la crisis económica mundial.

Este caso actual muestra otra evidencia, de cierta manera, que el mundo de las criptomoedas es extremadamente no lineal. La investigación académica contemporánea indica posible causación entre hash rate y precio. Apuesto a una relación bicausal de retroalimentación. Por un lado, los precios más altos causan la entrada de mineros; por otro, mayor seguridad trae mayor interés en participar en la red, o sea, mayor demanda y mayores precios. Una red como la Ethereum Classic posee poquísima capitalización si se compara con las redes más seguras y transaccionadas como Bitcoin y Ethereum. Tal vez, efectivamente, la caída sea pequeña porque ya está precificada.

Es decir que es difícil afirmar que las teorías de eficiencia de mercado se aplican en Bitcoin y demás criptomoedas. Actualmente, hay posibilidades consistentes y expresivas de retornos usando indicadores técnicos, por ejemplo. Sin embargo, en lo que se refiere a la tecnología yo y una investigadora de la FGV, mostramos que hay, sí, elementos de eficiencia: traders responden negativamente a fallas tecnológicas, de ataques a críticas teóricas ilustrando escenarios futuros no deseados. La diferencia de capitalización puede venir, en parte, de esos factores, mostrando alguna racionalidad del mercado.

Por lo tanto, creo que la inversión en una pequeña criptomeda es, en gran parte, una inversión fundamentalmente en esta tecnología para convertirse en segura un día. Esto puede ser hecho por medio de una tecnología disruptiva, marketing o adopción por grandes jugadores, sin embargo mayor interés debe ocurrir para que la criptomoeda se valore. La cuestión tostines que queda es: hacer que la criptomoeda tenga mayor seguridad y allí se valorice, o hacer la moneda valorizarse y ahí tener mayor seguridad? Teniendo que valorar la segunda opción. La primera se basa en la minería o la tecnología disruptiva – nuevos algoritmos de consenso – que, normalmente, traen fuertes costos de capital o una comprensión de la tecnología que no se sabe si será consensual. La segunda consiste en tener algo que haga que los consumidores piensen en usar la criptomeda aunque haya algún riesgo.

El problema es que no es trivial encontrar una aplicación que compense eventuales riesgos. Como dije en el, hay fuertes motivos para las criptomonas más grandes, o las criptomoedas que ya nacen grandes, continúen así. Hay grandes posibilidades de que una pequeña criptomita crezca radicalmente – proyectos como Chainlink son interesantes -, pero los riesgos asociados son grandes, configuran barreras y, posiblemente, son bien precificados.